Bomberos: Es con argumentos y no con quejas como se logra el cambio.

Juan Carbajal

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Bombero por vocación, Abogado de profesión y analista por diversión.

foto 2Es de sobra conocido por toda lo sociedad mexicana, el estado que guardan la mayoría de los Cuerpos de Bomberos en el país; bomberos sin el equipo mínimo indispensable para proteger su integridad física, vistiendo ya como tradición equipo de protección personal usado, de tallas mayores, roto, de diferentes diseños y colores, debido a que son equipos donados por diferentes Departamentos de Bomberos del extranjero. Camiones que de igual forma que los equipos de protección personal, son usados, algunos con más de 20 años de uso; también donados o comprados a precios bajos, debido a que ya fueron desechados en los países de procedencia por considerarse no aptos para el servicio, y terminan sus últimos días de utilidad aquí, en nuestro país.

En cuanto a las herramientas de rescate la situación se repite, o inclusive hay carencia total de las mismas en muchos de los Cuerpos de Bomberos de nuestro país, donde se sigue en ocasiones apagando los incendios a «cubetazos» por carecer de mangueras y «pitones».

En cuanto a la infraestructura de los Cuerpos de Bomberos la situación remacha el estado paupérrimo en el que prestan el servicio los bomberos mexicanos. Dejando de lado aquellos cuerpos de bomberos de las grandes ciudades que por la demanda del servicio el Estado ha hecho lo propio para garantizar la operación de sus bomberos.

Existe una urgente necesidad de dotar a los cuerpos de bomberos mexicanos en primera instancia de un marco legal; resulta paradójico ver como países a los que se consideran de menor envergadura económica en comparación con México, han demostrado tener más sensibilidad y responsabilidad en cuanto a sus cuerpos de bomberos; países sudamericanos como Argentina, Chile, Venezuela, Ecuador, Colombia por mencionar alguno ejemplos; sus gobiernos les han dado la importancia y respeto que se merecen.

Desde la época prehispánica se reconocía la necesidad de contar con un grupo de hombres prestos a controlar los incendios de la Gran Tenochtitlán, de igual forma sucedió durante la conquista española y posteriormente en el México independiente. Personajes históricos como el Virrey Antonio María de Bucarelli, los Presidentes Benito Juárez;  Porfirio Díaz entre otros hacían patente su preocupación por contar con un Cuerpo de Bomberos organizado y equipado, que velara por la seguridad contra incendios en sus respectivas épocas.

Muestra de las diversas incursiones legislativas registradas en la Hemeroteca Nacional y en la Hemeroteca de la Secretaria de Hacienda dan cuenta de las intenciones del  Poder Ejecutivo; de los cuales el que más destaca en la historia de los bomberos mexicanos, es el decreto presidencial del Lic. Benito Juárez, mismo que aparece en el Diario Oficial del Gobierno Supremo de la República del 25 de marzo de 1871, Tomo V. Número 84. Gacetilla. Página 3.

En su punto número tres reza: 3º Formación de una compañía de bomberos con la guardia civil municipal, y compra de bomba y otros útiles para apagar incendios.

“La formación de una buena compañía de bomberos hace en México mucha falta como lo hemos podido comprender en varios casos de incendios que últimamente se han presentado. En nuestro concepto, a la vez que el Ayuntamiento se ocupe de esto, debe pensar también en el modo de tener llaves de agua en todas las esquinas de las calles o en muchos lugares céntricos de la ciudad: nada se hace con tener bombas y bomberos, si al ocurrir el fuego, es preciso ir a buscar el agua a una larga distancia. Al decir el Gobierno que la Compañía de Bomberos de forma de la Guardia Civil Municipal, ha querido buscar las mejores garantías de orden y moralidad para los momentos en que todo es sobresalto y confusión.

En algunas poblaciones de los Estados Unidos y Europa, los jóvenes más distinguidos forman las Compañías de Bomberos. Tal vez en México pudiera lograrse esto, porque nada hay tan filantrópico y digno como acudir a apagar un incendio, salvando de la destrucción y del pillaje las propiedades y las personas. Nada se logra con tener un sólo Cuartel de Bomberos en una Ciudad tan grande como México, todo incendio es fácil de ser apagado en sus principios y en ocasiones toman incremento por el tiempo que tarde en llegar al punto de la emergencia los Bomberos.

Para evitar este mal sería bueno, que aunque hubiese un Cuartel Central de esta Policía, se sitúan algunas bombas de barrio, que acudirán al momento a los lugares incendiados. Como a veces por la desidia o la mala fe de algunos ciudadanos, los fuegos crecen de una manera alarmante, debería castigarse de algún modo a todo el que dejara de dar parte de un incendio a los bomberos más cercanos, con la debida actividad. Hoy existe una Casa de Seguros en México, y es probable que contribuya con alguna cantidad para creación y sostenimiento de unos Cuerpos bien reglamentados para apagar los fuegos.»

En la actualidad, varios legisladores federales y estatales, han levantado la voz a nombre de los bomberos mexicanos; el más reciente llamado ha sido de los Senadores Luis Fernando Salazar Fernández y Carlos Mendoza Davis, quienes han presentado una INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE MODIFICA EL CONTENIDO DE LA FRACCION V DEL ARTICULO 115 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.

Es esta iniciativa cabe resaltar la parte donde los Senadores reconocen, que en la conformación de los Cuerpos de Bomberos se vulnera como en pocos casos, el principio de igualdad consagrado en el artículo 1º de nuestra Constitución Federal, en su aspecto de trato, derechos y obligaciones iguales para las personas que se ubican en las mismas circunstancias y de paso, los principios del derecho laboral mexicano, citando entre otros:

  1. El derecho a un trabajo remunerado.
  2. A no prestar servicios de forma gratuita.
  • El derecho a percibir un ingreso igual al que reciben los que están en las mismas circunstancias.
  1. El derecho a vivir de la profesión ejercida o aprendida.
  2. El derecho a la seguridad social que tiene todo trabajador y todo servidor público en México.
  3. El derecho a la seguridad social que tienen las familias de los trabajadores y funcionarios, y
  • El derecho a no estar contemplados en un régimen laboral discriminatorio o con notables desventajas en relación a los otros regímenes.

Atendiendo al más elemental análisis de los derechos constitucionales y laborales antes mencionados, salta a la vista un régimen inequitativo, injusto y arbitrario para las mujeres y hombres que eligieron esta humanitaria y muy peligrosa labor.

Estamos hoy en el momento justo, que se puede convertir en histórico para los Cuerpos de Bomberos de México, de aprobarse esta propuesta legislativa, no sería una simple reforma mas, sino un acto de justicia social al trabajo que realizan la bomberas y bomberos de nuestro país.

 

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