CON AMARGO SABOR A «ABC»

Juan Carbajal

About Juan Carbajal

Bombero por vocación, Abogado de profesión y analista por diversión.

 

La explosión de gas en el Hospital Materno Infantil de CuajimalpaMexico Hospital Explosion

La explosión de gas registrada el pasado jueves en el hospital Materno Infantil de la Delegación de Cuajimalpa de la Ciudad de México Distrito Federal, nos ha hecho recordar a quienes nos dedicamos a prestar servicios de emergencias, al incendio de la Guardería ABC; esa tragedia que marco la vida de decenas de familias con un terrible dolor por la pérdida de inocentes que ningún daño hicieron, pero que pagaron con sus vidas la NEGLIGENCIA de culpables que aun no terminan de encontrar.

De acuerdo a la definición encontrada en la página DeConceptos.com, la negligencia es la falta de actuación dada por simple falta de atención, y privación de importancia al asunto. La palabra latina está formada por el prefijo negativo “nec” y “legens” que quiere decir leer, aludiendo a quien no puede leer claramente lo que debe hacerse como correcto.

Al igual que en el caso de la Guardería ABC, en la tragedia de la explosión del Hospital Materno Infantil, las autoridades se han dado a la ardua tarea de encontrar a los culpables para aplicarles » todo el peso de ley» pretendiendo acallar los reclamos de los familiares de las víctimas y de la sociedad. Los dos primeros culpables, que para su servidor son los menos culpables, los trabajadores que operaban la pipa de gas ya están detenidos y, seguramente enfrentaran un proceso penal por homicidio, lesiones y daños «culposos» (término jurídico que en indica que no hubo intención de parte de los trabajadores en causar los resultados que la ley señala como delitos). Como siempre en nuestra sociedad, sin ofender a los detenidos, se hace realidad un dicho «al perro más flaco se le cargan las pulgas». Afectarán la vida de los trabajadores, su libertad y reputación; mientras los verdaderos culpables con aparente indignación jamás pisaran la cárcel; se repetirá el mismo caso de la Guardería ABC.

Si los trabajadores de la empresa gasera son los que menos tienen culpa, entonces ¿quiénes son los verdaderos culpables?. Para contestar la pregunta anterior es necesario hacer una revisión rápida del Reglamentos de Gas y las Normas Oficiales Mexicanas aplicables a los tanques de gas estacionarios y a las instalaciones de aprovechamiento de gas L.P. del hospital.

Así el artículo 55 del Reglamento de Gas señala que las Instalaciones de Aprovechamiento, incluyendo los Tanques Estacionarios que formen parte de las mismas, deberán cumplir con las especificaciones técnicas de seguridad contenidas en las Normas Oficiales Mexicanas aplicables. Cuando en la prestación de sus servicios el Distribuidor detecte que las Instalaciones de Aprovechamiento no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad referidas en el párrafo anterior, lo hará del conocimiento del Usuario Final por escrito, quien deberá corregir las fallas y obtener dictamen de una Unidad de Verificación aprobada por la Secretaría en la materia correspondiente, en términos de lo dispuesto en las Normas Oficiales Mexicanas aplicables.

De lo anterior, se entiende que existe una responsabilidad primaría del Distribuidor de verificar que tanques de gas y sus instalaciones de aprovechamiento cumplan con la las Normas Oficiales Mexicanas; pero la responsabilidad también alcanza a los gobiernos de las entidades, pues el mismo artículo en el último párrafo hace mención que también podrán dictar las medidas necesarias para participar en la vigilancia de la normatividad aplicable a las instalaciones referidas en el artículo mencionado. Claro está que también existe responsabilidad estatal, por omitir la vigilancia de la aplicación de la ley, el reglamento y Normas Oficiales Mexicanas en la materia de Gas L.P.

De acuerdo a las investigaciones realizadas y que se pueden leer en los medios de comunicación; una lista de posibles errores técnicos se encontraban en las instalaciones en general del hospital materno infantil; mismos que se encadenaron para generan la tragedia que hoy se llora.

  1. Había un desnivel de 5 metros con la calle y el pasillo de servicio del hospital.
  2. La pipa de gas se estacionaba sobre el punto de reunión para en caso de evacuación del hospital.
  3. La puerta de evacuación estaba a un lado del lugar donde la pipa cargaba gas L.P.
  4. Mencionan que la pipa golpeo el panel de control donde se encuentra la bomba y se genero la fuga.
  5. Que los operadores trataron de contener la fuga de gas, al no poder llamaron a los bomberos.
  6. Que la instalación de aprovechamiento de gas L.P. pudo haber tenido una ruptura y por ahí se fugo el gas al interior del inmueble.

Las hipótesis pueden seguir surgiendo y surgirán, hasta que se señale cual es la oficial de acuerdo a los dictámenes periciales de los expertos. Sin embargo quiero aportar mi criterio al respecto, en virtud de que en nuestro municipio como seguramente en muchos otros, puede repetirse la misma desgracia.

La tragedia probablemente se hubiera podido evitar observando la Norma Oficial Mexicana NOM-004-SEDG-2004 «Instalaciones de Aprovechamiento de Gas L.P. Diseño y Construcción». La cual en el punto 6.2.5.7 Señala los Requisitos para la Instalación de Tuberías de Llenado.

El punto 6.2.5.7.1 precisa que se debe contar con tubería de llenado en los siguientes casos:

  1. a) Cuando la manguera del autotanque, en todo su recorrido, no quede a la vista del personal que efectúa la maniobra de llenado.
  2. b) Cuando para el llenado del recipiente, la manguera tenga que pasar por el interior de la construcción.
  3. c) Cuando el recipiente se ubique a una altura mayor de 7,00 m sobre el nivel de la banqueta o del piso terminado.
  4. d) Cuando la válvula de llenado del recipiente esté ubicada a más de 10,00 m del costado de la construcción que da al autotanque.
  5. e) Cuando la distancia entre los cables de alta tensión y el paso de la manguera sea menor a 3,00 m.
  6. f) Cuando el tendido de la manguera desde el autotanque hasta la fachada de la construcción donde está localizado el recipiente, no se haga sobre el nivel de piso terminado de dicha construcción.

De los anteriores incisos, me permito hacer una interpretación del «b)». De la lectura de este inciso, en una interpretación «Contrario Sensu» (sentido contrario) establece que: «La manguera del auto tanque (pipa de gas) No debe pasar por el interior de la construcción», por lo tanto para llenar los tanques de gas estacionarios, estos deben contar con una toma de llenado en el exterior del edificio.

De las imágenes que aparecen en los medios de comunicación, se aprecia que no solo la manguera estaba en interior del edificio, sino la pipa también. Era un patio interior que servía como patio de servicio y estacionamiento encajonado. La pipa estaba en el interior de la construcción, pues se aprecia un portón que da a la calle y al fondo la pipa de la cual fugo el gas. Dicha prohibición implícita de la norma se debe a las características del gas L.P. , el cual se transporta en estado líquido, de tal suerte que si escapa un litro de gas líquido, inmediatamente se expande en 273 veces y mezclado con el oxígeno del aire se multiplica hasta alcanzar los 11,870 litros. Si a lo anterior sumamos el hecho de que el gas L.P. es más pesado que el aire, por lo que una vez que escapa del contenedor, se deposita en las partes más bajas del inmueble, a ras de piso y si se encuentra una coladera de drenaje ahí se acumulara esperando una chispa para encender violentamente y generar una explosión.

Características que se sumaron al hecho del desnivel de 5 metros que guardaba el hospital en relación con la calle, el inmueble del hospital básicamente estaba en un hoyo, lo que facilito que se distribuyera inmediatamente por todo el interior del hospital, alcantarillas y ductos subterráneos, con las consecuencias que ya todos conocemos.

Una preocupación genuina tenemos como Cuerpo de Bomberos, porque sabemos que en varios inmuebles de nuestro municipio existen este tipo de deficiencias en las instalaciones para aprovechamiento de Gas L.P. Nos hemos encontrado con resistencia de propietarios y administradores de estos inmuebles para instalar tomas de llenado para cargar sus tanques de gas L.P., aduciendo siempre el «gasto» que esta modificación representa. Lamentablemente varios de esos casos los hemos tenido con guarderías y escuelas particulares que no logran entender el riesgo en que ponen a sus valiosos clientes: «Los Niños».

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