IMPORTANCIA DE LA DESACTIVACIÓN PSICOLÓGICA DESPUÉS DE UN EVENTO TRAUMATICO, EN BOMBEROS ESTRUCTURALES

Omar Soto

About Omar Soto

Técnico en Urgencias Medicas, Lic. en Psicologia, y Maestría en Protección Civil

La idea común de la población que el personal prestador de servicios de emergencia en especial los bomberos, son uno súper héroes que son invulnerables, esto es nada más equivocado, ya que también son afectados en menor o mayor grado por los eventos traumáticos a los que acudimos en nuestro quehacer diario. Ventura  Reyes,  Torres y Gil (2008), exponen que el personal de bomberos están expuesto a emociones fuerte, y que estas se ven intensificadas  por las condiciones en que llevan a cabo su labor, “la vivencia de muertes masivas o personas sufriendo y el tener que trabajar en situaciones en donde existe el riesgo de amenaza física real para ellos mismos“.

Esto es bien sabido por el personal ya que demanda en los servicios es grandes en recursos físicos, y emocionales, que ponen a prueba sus capacidades.  Esto nos lleva a que el personal al estar expuesto continuamente se conviertan también en victimas” García, Valero y Gil, 2007, aput Kliman (1976).  En este sentido la frecuencia, intensidad de los eventos traumáticos están en directa relación para la aparición de trastornos mentales.

Valero (1996), presenta una primicia sobre las manifestaciones psíquicas que sufre el bombero, manifiesta que estas “tiende a pasar desapercibida, en parte por su resistencia a aceptar que ellos también son vulnerables. Esto cuadra perfectamente con los comentarios de la entrevista realizadas al personal de bomberos de Zapopan que estuvieron involucrados en estos eventos traumáticos.

Por lo que se plante el siguiente objetivo de estudio comparativo de dos eventos suscitados en el municipio de Zapopán Jalisco, donde en el primero evento el personal no recibió ningún apoyo psicológico, y el segundo fue atendido in pronta e in situ.

Conclusiones

Actualmente durante la entrevista psicología al personal del evento 2009, se detecta enojo y desesperación por lo que sucedió y no pudieron hacer más, asi como el que lo hayan hecho marchar en el desfile donde fueron abucheados e insultados por algunas personas.

La emoción presente en la mayoría de los participantes del evento del 2018 manifiesta después del incendio y actualmente es el enojo, por la falta de prevención en el manejo de los cilindros de gas LP., por las compañías gaseras.

Se denota la diferencia entre un evento y otro, el realizar una intervención in situ e in pronta de desactivación psicológica al personal y un adecuado seguimiento a un 1 y 6 meses después del evento, se evitó que el TEPT se instale, y vaya siendo acumulativo mostrando datos de ansiedad y depresión; con las consabidas consecuencias en algunos caso graves.

Lo más significativo fue que al principio hubo reticencia porque a nadie le gusta hablar de estos acontecimientos, y admitir que se tienen síntomas, porque se quiere ser considerado débil o mentalmente inestable. Kinchin (2002), indica que las personas con TEPT les resulta más fácil hablar de otros problemas que acompañan al TEPT (dolor de cabeza, problemas de sueño, irritabilidad, depresión, tensión, abuso de sustancias, problemas familiares o laborales), que de lo que en realidad les está causando estos síntomas. En este mismo sentido en las entrevistas psicológicas al personal que participo en dichos eventos se detectó un gran contenido emocional al recordar el evento traumatico del 2009, como cita Meda (2011), se puede reconocer que en estas profesiones un fuerte contenido emocional, las esferas afectivas y del estado de ánimo del trabajo son objeto de preocupación cada vez mayor, a medida que el medio ambiente de trabajo se hace más complejo. La respuesta a situaciones crónicas de estrés puede llevar al desarrollo del estrés traumático secundario”.

Un punto específicamente tratado y que demuestra un de las grandes diferencias es la citada por Meda (2011), “Las propias expectativas con las que los equipos de emergencia comienzan el desarrollo de la profesión resultan, con la práctica diaria, frustradas y todo ello en ocasiones en un entorno de presión asistencial, social y de sensación de desamparo por parte de la institución”. Esto es doloroso pero asi sucedió en el 2009 donde el personal se sintió abandonado sin apoyo y forzado a continuar su labor si hacer una desactivación psicológica lo que les genero más estrés, máxime lo sucedido durante el desfile que si bien seguir adelante con la cara en alto es un reforzado de orgullo y pertenecía la población no lo vio asi, los abucheo y reprocho lo sucedió horas antes. Esto contrasta con lo sucedió en el 2018, donde el personal en el mismo evento tuvo un debriefing y una desactivación psicológica, seguimiento individual a demanda del personal un reevaluación un mes posterior al evento y otra reevaluación a los seis meses, siendo algo que se aplica ya en cuerpos de emergencia en México, Arumir G. R. (2009).

Por estas razones, es necesario que los bomberos que reúna una serie de condiciones de exposición a eventos traumáticos como los descritos, se les ayuden a enfrentar con éxito cualquier tipo de situación estresante, crítica o peligrosa que surja o pueda surgir en sus intervenciones. Es por ello que hemos considerado de gran importancia trabajar en la concientización de la importancia que tiene la primera ayuda psicológica, para poder preservar la integridad de los bomberos como y de las personas que intervienen en las situaciones de alto impacto de trauma psicológico.

Si gustas leer todo el estudio descargarlo aquí.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *