La certificación y «Nueva Normalidad»

Durante los días martes 9, miércoles 10 y jueves 11 de junio del presente año, se llevó a cabo en la Estación de la Policía Estatal Bomberos México 68 de esta Ciudad de Puebla, proceso con fines de certificación en el Estándar EC0426.01 ‘Combate y Extinción de Incendios Estructurales’. Dicho proceso estaba programado para desarrollarse en la primera semana de abril, sin embargo debido a la declaración oficial de pandemia por COVID-19 en México y siguiendo los protocolos de seguridad se dio por cancelado el proceso en espera de una siguiente fecha.

No fue hasta la disposición oficial del retorno a la ‘nueva normalidad’ cuando se establecieron nuevas fechas para el desarrollo de la certificación. El desarrollo previo, durante y después de un proceso de certificación en condiciones ‘normales’ representa implementación logística administrativa y operativa lo cual en Puebla después de llevar a cabo 8 procesos nos ha brindado cierta experiencia para lograr resultados positivos a nivel logístico; sin embargo en esta ocasión representó un reto para garantizar la minimización del riesgo de contagio por COVID-19 en los candidatos durante el desarrollo de la certificación, independientemente del control y vigilancia que el Comité Nacional de Gestión por Competencias de Servicios de Bomberos siempre realiza.

Los aspectos que se implementaron fueron en base al ‘Plan para el Retorno Seguro  al  Trabajo’  que  el  Gobierno  de  México  a través  del  IMSS  establece durante el curso virtual del mismo nombre y que cuyas medidas serán a continuación descritas:

Ingeniería: Considera los cambios dentro del lugar de trabajo para disminuir los riesgos por COVID-19. En este caso se modificó el espacio físico del aula para lograr una sana distancia y ventilación adecuada; además de la señalización de los módulos de evaluación.

Administración: Se considera la modificación de la forma en la que se labora, garantizando el distanciamiento social. Por la dinámica que se considera para la evaluación que es de 8 candidatos máximos por día, se facilitó este aspecto para evitar la acumulación de candidatos.

Protección personal: Este aspecto se refiere al equipo para minimizar el riesgo de infección en los trabajadores, en este caso candidatos, en el desempeño de las actividades. En cumplimiento a la normatividad laboral en todo tiempo se hizo uso de cubrebocas y protector facial-googles.

Sanitización y desinfección: Este proceso fue antes, durante y después del proceso para garantizar el limpiar y eliminar microorganismos que ocasionan enfermedades.

Capacitación: Previamente se difundió por medio del Área de Capacitación información en los cuarteles de bomberos acerca de las medidas de prevención y se solicitó el cursar en línea capacitación referente al tema con la finalidad de estar informados pero sobre todo cumplir con las disposiciones.

En conclusión, mencionare que hoy en día se ha puesto de moda el uso de la palabra ‘resiliencia’ y  los equipos de emergencias no han sido la excepción de la adaptación de este concepto. Por lo que haciendo referencia literal  a la definición  que Suniya Luthar en el 2006 da definiendo a la resiliencia como una adaptación positiva pese a la adversidad, después de la experiencia en Puebla de llevar a cabo un proceso de certificación bajo las condiciones sanitarias actuales, se comprueba que el compromiso del bombero, en términos de hermandad, va más allá de lo establecido, por naturaleza el bombero busca cumplir las metas que se proponga aunque esto implica realizar adaptaciones a lo ya conocido; pues el deseo de mejorar de manera personal y profesional a beneficio de la ciudadanía a la que sirve le permite ser flexible a las disposiciones requeridas en la ‘nueva normalidad’.

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