La importancia de la ética y la moral en los bomberos

Juan Carbajal

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Bombero por vocación, Abogado de profesión y analista por diversión.

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Hablar de «Moral» siempre es polémico debido a que su significado es subjetivo, es decir existen muchas definiciones de esta palabra, pues cada grupo social la establece de acuerdo a sus creencias y valores. La » Moral» tampoco tiene una vigencia establecida y cambia constantemente conforme evoluciona la civilización; lo que en una época se consideraba moral hoy en día no lo es más porque las personas han cambiado su forma de pensar motivados por el desarrollo social. También es de considerarse que  la diversidad de culturas existentes influyen en la conformación particular del significado de la palabra. Un ejemplo de lo anterior es el hecho de que en tiempos antiguos, épocas de los grandes pensadores filosóficos, la poligamia era aceptada por la ley y considerada moralmente como buena; inclusive los monarcas de aquellos tiempos tenían la cantidad de esposas y concubinas que quisieran sin que nadie cuestionara la moralidad de dicha situación.

Por lo que se refiere a la ética, y a manera de preámbulo se recuerda que el origen de este término procede de étikos el cual significa «costumbre», de ahí el significado común que se le da a éste término como «ciencia de la conducta». Cabe mencionar que algunos pensadores consideran a la moral y a la ética como sinónimos por las características similares que tienen entre sí, sin embargo no necesariamente significan lo mismo. Al igual que la «moral» en tiempos antiguos la ética era definida por los grandes pensadores como: «la creación de la razón sin contacto con la experiencia; un objeto ideal independiente de tiempo y lugar.»

Así pues, estos dos conceptos están inmersos en las sociedades humanas independientemente del tamaño de las mismas, de aquí que existan reglas éticas y morales en la familia, en los centros laborales, instituciones públicas y privadas, grupos sociales organizados para un fin especifico y los diversos grupo sociales. Aun en las bandas de criminales más terribles se sabe que entre los miembros existe un acuerdo no escrito pero entendido, sobre los alcances que tienen sus actos criminales y sus comportamientos; es decir establecen su propia moral y ética en su organización por más increíble que esto pudiera parecer. Si esto es cierto, luego entonces cabe hacer la siguiente pregunta: ¿Los bomberos tienen su propio código de ética y moral? Respuestas surgirán muchas en diversos sentidos, sin embargo la generalidad es que no existe dicho código como tal de manera física, y tal vez esta sea la causa de muchos de los problemas internos que se viven en cualquier estación de bomberos y/o asociación de bomberos a nivel nacional.

La segunda pregunta que se hace con respecto a este tema: ¿Es importante el que exista un código de ética y moral escrito en las corporaciones de bomberos? Tal vez para muchos será intrascendente, para otros puede ser una necesidad apremiante, y más cuando se termina de entender que lo más importante de cualquier corporación es SU GENTE. Y, es esta gente la que puede hacer o no un trabajo que abone o reste a la misión y visión establecida por la institución. Si resulta importante que cada corporación de bomberos o rescate cuente con códigos de ética para la prestación del servicio, pues se debe establecer el funcionamiento de los protocolos no solo en base a cuestiones técnicas, sino también basados en la razón y la sana critica, lo que permite establecer una directriz para proporcionar un servicio profesional y ético por el personal de la institución.

Bien se sabe de la existencia de instituciones de otra índole, cuya falta de dichos códigos y los comportamientos de sus elementos han generado un desprestigio a la institución afectando la reputación de la misma y de cada uno de sus elementos. Daño que no resulta menor, pues la afectación llega al grado de fijar un estigma que será difícil de borrar en las mentes de los ciudadanos.

En cuanto a establecer códigos morales sería un tanto difícil, pues como bien se dijo en un principio es un termino un tanto subjetivo con valores diferentes de persona a persona y de sociedad a sociedad. Aunque si se debe tomar en cuenta que como sociedad organizada se tiene una moralidad entendida de manera general que inclusive en las misma leyes se hace referencia, como por ejemplo en el Bando de Policía y Buen Gobierno del Municipio de Los Cabos,  en su artículo 40 señala que se sancionara a quien afecte a la «Moral Pública». Artículo 40. – Para los efectos de este Bando de Policía y Buen Gobierno se considera falta cualquier conducta antisocial, que no constituyendo delito, afecte a la moral pública, la salud, la higiene, la seguridad, la propiedad, la tranquilidad de las personas, u ofenda las buenas costumbres. Este ordenamiento municipal como otros reglamentos y leyes, hacen referencia a esa «Moral Pública» que se dice que existe pero que no se describe que es y cuales actos son los que la componen, porque le apuesta a la conciencia de los ciudadanos. Sin entrar en controversias queda al arbitrio de la autoridad considerar que acto es moral o inmoral para sancionarlo.

La moralidad es difícil establecerla con la certeza debida por los múltiples factores que influyen en la misma, factores como la religión, costumbres, etnias etc. hacen que la existencia de la moralidad sea una «ave buena de mil cabezas», sin embargo la ética esta más centrada al razonamiento lógico del porque de las cosas, se descobija de las creencias para filosóficamente llegar a lo que se establece como correcto o incorrecto, debiéndose fijar en la mente de cada uno de los elementos de la corporación para que su actuar se ciña a un mismo estándar de comportamiento basado en la razón.

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